El Centro Común de Investigación (JRC) identifica 12 tecnologías emergentes para reforzar la resiliencia europea ante catástrofes de cara a 2040.
El Centro Común de Investigación (JRC) de la Comisión Europea, con el apoyo de la Dirección General de Migración y Asuntos de Interior (DG HOME), ha publicado el informe ‘Refuerzo de la resiliencia futura de la Unión Europea ante catástrofes’.
Este análisis de prospectiva estratégica plantea cómo preparar a la Unión frente a un entorno de riesgos complejos y superpuestos, evaluando las tecnologías y capacidades clave para proteger las infraestructuras críticas y garantizar la continuidad de los servicios esenciales de cara a 2040.
Este trabajo de análisis identifica un conjunto de prioridades y líneas de actuación de alto valor estratégico para empresas, centros tecnológicos y entidades del sector IT:
Convergencia tecnológica y soluciones avanzadas: el estudio resalta el potencial transformador de combinar tecnologías como la sensorización avanzada, la detección de drones mediante IA, la cartografía 3D y los gemelos digitales a escala urbana, siempre que sean fiables, interoperables y adaptadas a la realidad operativa.
Inversión orientada a capacidades: las decisiones de financiación en R+D+i deben centrarse en capacidades operativas concretas (como alerta temprana, ciberresiliencia, cooperación transfronteriza y mantenimiento de servicios) en lugar de responder a tecnologías o amenazas de forma aislada.
Lenguaje común y marcos de gobernanza: se propone un marco compartido de capacidades para la seguridad civil en la UE que armonice la investigación, la inversión pública y la planificación, abordando asimismo la gobernanza de riesgos en tecnologías de doble uso como la inteligencia artificial.
Transferencia tecnológica y mercado comunitario: el informe conecta las políticas europeas con las prioridades de innovación de la comunidad CERIS, impulsando el desarrollo de equipos y sistemas prácticos basados en normas y estándares comunes para todo el mercado europeo.
El documento reafirma que la tecnología aporta su máximo valor cuando se integra como un facilitador interoperable dentro del sistema de seguridad y protección civil, guiando los futuros programas de investigación e inversión industrial de la Unión Europea.
